Hoy me gustaría dedicar este post a Los Paluegos.
Si, los paluegos, esos entrañables tropezoncillos que pueblan nuestras bocas despues de las comidas, a los que a veces se llega a querer como a hijos.
A veces te dan pena al irse, otras veces te alegras de su existencia, pues te han quitado el hambre…
Definitivamente nuestra vida no sería igual sin los paluegos.
Ahora intentare narrar la historia de esta maravillosa estirpe (con cierto rigor historico, porsupuesto).
Todo se remonta al inicio de los tiempos, hace la reostia de años, al big bang concretamente. Una piedra inmensa, que revento por causas X, creando millones i millones de cientos de paluegos. Hasta muchos años despues no paso nada, pasaron inadvertidos, errando por los confines del universo (o universos) hasta que llegaron sus descendientes y poblaron la tierra.
Tambien, como no, existen los paluegos en el reino animal.
Incluso los insectos tienen paluegos.
Gracias a ellos hemos encontrado respuestas a un sin fin de preguntas que turbaban la mente de la humanidad, como por ejemplo “¿que fue antes, el huevo o la gallina?” pues ninguno de los 2, fue el paluego. O la gran pregunta de la existencia humana “¿quienes somos, de donde venimos, a donde vamos?”, los paluegos, del paluego, al paluego. Todo encaja.
Los paluegos siempre estuvieron ahí, despreciados y rechazados por todo el mundo, pero que tenian algo mas que regustillo de la comida de hace algunas horas. Tenian la clave, el significado, incluso me aventuro a decir…el eslabón perdido.
En definitiva, ay los paluegos.
P.D.: Se me olvido decirlo, los paluegos habitan hasta en Darth Vader



