Tras 4 años desde su anterior trabajo, y 5 de su anterior gira, ya era hora de presentar nuevo material con su correspondiente gira, la cual comenzaba en Portugal, siendo España el 2º país en recibir a los alemanes. Anoche fue el turno de Madrid, primera cita del grupo en el país.

Rammstein
El concierto fue en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, como viene siendo ya costumbre en los grandes eventos en la capital. Horas antes de la apertura de puertas ya se agolpaban muchisimos fans a las puertas del recinto (incluso fans acampados de los Jonas Brothers, que tocan hoy allí…) y apenas una hora antes de la apertura, la cola incluso daba la vuelta…pero la gente alli presente no perdía la emocion y las ganas de entrar y disfrutar la noche.
Abrieron puertas poco despues de la hora estipulada (apenas 5 o 10 minutos más tarde, nada alarmante) y fueron despachando la cola de una manera bastante ágil, pese a quitar a la gente los de seguridad cadenas (grandes y pequeñas), collares y pulseras de pinchos (incluso las de piramides).
Una vez dentro, la gente comenzaba a agolparse en los mejores sitios del recinto: primeras filas delante del escenario, delante de la torre de sonido y primeras filas de las gradas. No pasaron ni 15 minutos y ya estaba media pista llena y las gradas abarrotandose por momentos. Una hora más tarde, se apagaban por primera vez las luces para que saltaran al escenario los teloneros elegidos para esta gira, los noruegos Combichrist.
Comenzaron el concierto muy potentes, practicando una música Industrial/electronica bastante diferente a lo que nos tienen acostumbrados la mayoria de noruegos en el Black Metal. Personalmente es un grupo que no me gusta, su estilo no me atrae para nada, pero he de reconocer que esta gente se marco un gran concierto sonando muy potentes y dando un buen espectaculo. Las 3 primeras canciones incluso llegaron a hacerse entretenidas, pero a partir de la 3 a mi ya me empezaban a saturar. Pero como digo, para deleite de sus fans (que tambien los había) dieron un recital de 45 minutos sin descanso.
Media hora despues del fin de la actuación de Combichrist, a eso de las 10 de la noche y con una puntualidad soberbía, volvían a apagarse las luces y con ello la locura del público se desató. Un inmenso telón negro cubria todo el escenario. A golpe de focos que ivan encendiendose poco a poco ivan apareciendo las figuras de 2 miembros del grupo simulando abrirse paso a martillazos a traves de un muro. Con sus “agujeros” una vez abiertos y sus figuras visibles, en el centro del escenario comenzaba a aparecer unos chispazos acompañados del ruido de un soplete…esta vez era el cantante el que se abría paso a traves de ese muro haciendo un agujero con un supuesto soplete. Poco despues caia el telón y dejaba a la vista la escenografía y al resto del grupo. Comenzaron con la primera canción de su último trabajo, Rammlied, haciendo gala de un buen juego de luces que estaría presente durante el resto del show. Continuaron con B********, tambien del nuevo disco, y despues Waidmanns Heil, otra más del material nuevo. Aquí ya va quedando claro que vienen a presentar su más reciente disco, del que se les ve orgulloso. La cuarta canción que nos dejaron fue Keine Lust, uno de los singles del disco Reise Reise, la cual el público coreo con gran enfasis. Llegado a este momento, estab yo echando en falta algo de fuego y pirotecnia de la que les caracteriza en directo. Mis deseos fueron escuchados y empezo a sonar Freuer Frei, pero con menos “Freuer” del que me esperaba, sacando apenas lás mascaras escupe-fuego al final de la canción momentos antes de su fin. Ahora daban un giro y volvian a sus raices, tocando Weisses Fleisch de su primer disco Herzeleid. Despues continuaron presentando nuevo material, soltandonos de seguido Wiener Blut, Frühling in Paris, Ich tu dir weh y Liebe ist fur alle da, canción que funciona muy bien en directo. Algo de espectaculo que nos dejaron en estos temas fue una veintena de muñecas colgadas del techo con lasers por detras que apuntaban al público, para terminar explotandolas y soltando chispas. Otro momentazo fue cuando el cantante aparecio ataviado con un bidón de lechero y se quedaba parado a la izkierda del escneario cantando con el bidón a sus pies, y comenzaba a elevarse en una pequeña plataforma y una vez arriba del todo y al terminar de cantar, volcar el bidón y empezar a brotar chispas de él como se de leche se tratara. Despues, era el momento de recorrer su discografía de una manera más amplia y seguida, con pocos cortes más de nuevo material. Era el momento de Links, la cual empezaba con su caracteristico sonido de paso militar multiplicado en duración, haciendo los miembros como que desfilaban, para finalmente arrancar a tocar y enloquecer al público de nuevo. Despues fue el turno, como no, de la archiconocida Du Hast. Despues volvimos al momento “nuevo disco”, esta vez con su controvertido single Pussy, otro tema nuevo que funciona de maravilla en directo. Canción con la que despues de unos pocos chispazos el cantante empuño un cañon con forma de pene que esparcia espuma sobre las primeras filas y soltando despues confeti con los colores de la bandera alemana. Despues fueron a su poco aclamado anterior trabajo Rosenrot, tocando Benzine y haciendo un buen espectaculo pirotecnico. Seguidamente nos deleitaron con Sonne y su habitual espectaculo mostrando números con sus luces a lo largo de todo el escenario. Despues y sin perder ritmo, Ich Will llegó como caida del cielo, ejecutada entre intensas rafagas de humo y fuegos artificiales que volaron sobre la cabeza del público, para continuar con la última representante del reciente disco, Haifisch, que para mi gusto corto un poco el ritmo que llevaba el concierto en esta ultima parte. Después y ya a punto de despedirse, tocaron Seeman en la que a mitad de la canción, el teclista navegó sobre la gente sobre su barca negra hinchable, recuperando un clásico que en su anterior gira no utilizaron (al menos al que yo asistí en la cubierta de leganes). Y finalmente se despidieron con Engel. A lo largo de todo el concierto hicieron gala de un juego de luces e iluminación impecables, jugando con los claro-oscuros de una manera impresionante, y desplegando todo tipo de elementos por detras de los componentes, ventiladores que subian y bajaban, rafagas de humo, algunas llamaradas y muchos petardazos.
En general fue una gran actuación con un gran espectaculo, tal y como nos tienen acostumbrados. Pero personalmente me faltaron, en primer lugar, más fuego (sin necesidad de copiar giras pasadas) y más temas clasicos y no tantisimo del nuevo (10 canciones de 11 que tiene el disco). Lejos de equiparar a su anterior concierto en Madrid (casualmente el mismo día de hace 5 años) para mi, el mejor al que he asistido nunca, lograron pasar notablemente su vuelta a los escenarios.




